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Estamos hechos de sueños

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Durante mucho tiempo parecía que la ciencia y la espiritualidad estaban separadas. Así fue que ocurría que cualquier concepto de espiritualidad no explicable con palabras técnicas y científicas parecía directamente un bulo. En un principio se reconocía al hombre desde el punto de vista esotérico como la Unión de diferentes cuerpos sutiles anclados a un cuerpo más denso, físico, cuya conciencia se establecía en este plano para realizar una serie de aprendizajes. Para la ciencia el concepto de alma o espíritu era algo impensable pues para ella lo tangible es lo que los sentidos pueden ver, sentir, etcétera. El cuerpo físico cumple una funciones básicas y automáticas cómo respirar, por ejemplo, que permiten la vida del mismo

En el momento en el que esas funciones dejaban de actuar, el cuerpo moría. A este fallecimiento se le buscaban soluciones fisicoquímicas, pero no se tenía en cuenta el concepto de alma que habita el cuerpo. Espiritualmente nuestro cuerpo es un vehículo que transporta nuestra conciencia a través de este plano en el aquí y él ahora. Con la aparición de la física cuántica se ha intentado dar un giro a la física convencional hacia la espiritualidad. Muchos conceptos que la física clásica no puede integrar o asimilar en sus principios, te intentan explicar a través de la mecánica cuántica con ideas como, por ejemplo, es lo mismo lo que está dentro que lo que está fuera y es lo mismo arriba que abajo. Concepto que la propia espiritualidad lleva siglos explicando. Actualmente gracias a los avances tecnológicos hemos podido observar como las neuronas del cerebro forman una red está interconectada. Gracias también a los telescopios espaciales se ha descubierto una especie de tejido invisible que une tanto a los planetas como a las estrellas entre ellos. Mirando dos fotografías una del cerebro y las neuronas y otra de esa red interplanetaria, podemos ver la similitud que hay entre ambas. Se puede decir que estamos hechos de la misma materia que las estrellas.

Otro ejemplo sería el caso de la propia materia. Durante siglos los científicos pensaban que la materia era algo denso y que los componentes, partículas, átomos estaban unidos y no había ningún espacio entre ellos. Gracias a los microscopios de alta resolución se ha comprobado qué hiciste un espacio entre los átomos e incluso espacio vacío entre los propios elementos que lo forman. A ese espacio la ciencia lo llama éter o vacío. Se ha comprobado también qué los átomos vibran y que hay una relación entre esa vibración y la densidad de la propia materia. La espiritualidad lleva muchos siglos explicando qué hay diferentes tipos de vibraciones y de densidades y que ambas están relacionadas. Mientras la vibración es más lenta, más densa es la materia en sí. Para realizar este viaje en tercera dimensión necesitamos un vehículo que nos transporte. Por eso tenemos este cuerpo más denso que alberga nuestra propia conciencia, limitado por los propios sentidos. La ciencia descubrió que la propia luz está formada por átomos en vibración que se transportan a través del aire. Gracias a ello se permitió teorizar y después practicar la teoría de la doble rendija en resumen viene a decir qué donde pones tu intención es lo que ocurre y qué si somos observadores de nuestra existencia podemos realizar cambios en ella, asimilando los aprendizajes e integrando la gratitud y el compartir. Cuando la persona por diferentes medios consigue el despertar espiritual, cada persona a su manera y ritmo, es cuando empieza a tomar las riendas de su aprendizaje y de su vida en este plano, teniendo la posibilidad de evolucionar de Tercera a Cuarta incluso de Cuarta a Quinta Dimensión. Eso es tema de otra entrada en el blog.

Realmente estamos hechos de sueños, nuestros propios sueños, pues cuando dormimos nuestro cerebro no para en ningún momento. Realiza pequeñas descargas, inapreciables, pero con un sentido y es el de la propia creación. Una creación que somos nosotros mismos los que hacemos te ocurra para realizar un aprendizaje en concreto. Entiendo que, en este momento, leyendo este post, te asalten más dudas qué respuestas. Estás se irán desvelando a lo largo de las siguientes entradas. Agradezco tu tiempo y te deseo lo mejor para tus días. Un saludo.

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