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El cuerpo es una máquina biológica que captura la realidad y los sentidos entienden el mundo en nuestro corazón.

Como sabemos desde la infancia, los seres humanos han tenido la sensación de conocer la realidad que les rodea: vista, olfato, gusto, tacto y oído. Siempre queremos saber cómo es la realidad, pero la verdad es que la sensación es limitada. Hay tantos aspectos del mundo que nunca podremos experimentar.  Estos procesos se identifican en órganos específicos y están conectados al cerebro por neuronas. Sin ellos, el mundo sería un lugar completamente diferente reflejado y entendido en nuestras mentes. Los científicos aún no se ponen de acuerdo sobre el número de sentidos, por eso es difícil expresar con palabras lo que sentimos a través de ellos. Un hecho interesante sobre los sentidos es que es esencialmente son el contacto con nuestro mundo exterior. ¿Es relativa la información sensorial?  Sí.

En el curso del desarrollo de la ciencia, muchos filósofos han señalado que la realidad y lo que percibimos como realidad no coinciden. Hoy sabemos con certeza que todo lo que los sentidos perciben sobre el mundo está en nuestra mente. Sin embargo, los humanos tienen lo que necesitan para superar estas limitaciones y sobrevivir. Estas son funciones complejas que involucran órganos del cuerpo directamente relacionados con el cerebro.

Por supuesto, se está procesando una realidad física, a partir de la cual el sistema nervioso utiliza los cinco sentidos para generar ideas y conceptos, pero exteriormente no hay imagen, olfato, gusto, tacto ni sonido. Todo ello procede de nuestra percepción. Obviamente, existe una realidad externa, pero entonces solo podemos captar lo que nuestros sentidos nos permiten. No lo estamos haciendo bien.

Además de las mencionadas, existen también otras sensaciones o sentidos: 

-Propiocepción. Esta sensación te permite ubicar diferentes partes de tu cuerpo. También afecta el equilibrio y la coordinación

-Termocepción. En los humanos, nos permite sentir frío y calor. También ayuda a otros animales a conocer la dirección del viento.

-Nocicepción. Te permite sentir dolor. 

Estas son solo algunas de las curiosidades de los sentidos. Gracias por tu tiempo.

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Estamos hechos de sueños

Durante mucho tiempo parecía que la ciencia y la espiritualidad estaban separadas. Así fue que ocurría que cualquier concepto de espiritualidad no explicable con palabras técnicas y científicas parecía directamente un bulo. En un principio se reconocía al hombre desde el punto de vista esotérico como la Unión de diferentes cuerpos sutiles anclados a un cuerpo más denso, físico, cuya conciencia se establecía en este plano para realizar una serie de aprendizajes. Para la ciencia el concepto de alma o espíritu era algo impensable pues para ella lo tangible es lo que los sentidos pueden ver, sentir, etcétera. El cuerpo físico cumple una funciones básicas y automáticas cómo respirar, por ejemplo, que permiten la vida del mismo

En el momento en el que esas funciones dejaban de actuar, el cuerpo moría. A este fallecimiento se le buscaban soluciones fisicoquímicas, pero no se tenía en cuenta el concepto de alma que habita el cuerpo. Espiritualmente nuestro cuerpo es un vehículo que transporta nuestra conciencia a través de este plano en el aquí y él ahora. Con la aparición de la física cuántica se ha intentado dar un giro a la física convencional hacia la espiritualidad. Muchos conceptos que la física clásica no puede integrar o asimilar en sus principios, te intentan explicar a través de la mecánica cuántica con ideas como, por ejemplo, es lo mismo lo que está dentro que lo que está fuera y es lo mismo arriba que abajo. Concepto que la propia espiritualidad lleva siglos explicando. Actualmente gracias a los avances tecnológicos hemos podido observar como las neuronas del cerebro forman una red está interconectada. Gracias también a los telescopios espaciales se ha descubierto una especie de tejido invisible que une tanto a los planetas como a las estrellas entre ellos. Mirando dos fotografías una del cerebro y las neuronas y otra de esa red interplanetaria, podemos ver la similitud que hay entre ambas. Se puede decir que estamos hechos de la misma materia que las estrellas.

Otro ejemplo sería el caso de la propia materia. Durante siglos los científicos pensaban que la materia era algo denso y que los componentes, partículas, átomos estaban unidos y no había ningún espacio entre ellos. Gracias a los microscopios de alta resolución se ha comprobado qué hiciste un espacio entre los átomos e incluso espacio vacío entre los propios elementos que lo forman. A ese espacio la ciencia lo llama éter o vacío. Se ha comprobado también qué los átomos vibran y que hay una relación entre esa vibración y la densidad de la propia materia. La espiritualidad lleva muchos siglos explicando qué hay diferentes tipos de vibraciones y de densidades y que ambas están relacionadas. Mientras la vibración es más lenta, más densa es la materia en sí. Para realizar este viaje en tercera dimensión necesitamos un vehículo que nos transporte. Por eso tenemos este cuerpo más denso que alberga nuestra propia conciencia, limitado por los propios sentidos. La ciencia descubrió que la propia luz está formada por átomos en vibración que se transportan a través del aire. Gracias a ello se permitió teorizar y después practicar la teoría de la doble rendija en resumen viene a decir qué donde pones tu intención es lo que ocurre y qué si somos observadores de nuestra existencia podemos realizar cambios en ella, asimilando los aprendizajes e integrando la gratitud y el compartir. Cuando la persona por diferentes medios consigue el despertar espiritual, cada persona a su manera y ritmo, es cuando empieza a tomar las riendas de su aprendizaje y de su vida en este plano, teniendo la posibilidad de evolucionar de Tercera a Cuarta incluso de Cuarta a Quinta Dimensión. Eso es tema de otra entrada en el blog.

Realmente estamos hechos de sueños, nuestros propios sueños, pues cuando dormimos nuestro cerebro no para en ningún momento. Realiza pequeñas descargas, inapreciables, pero con un sentido y es el de la propia creación. Una creación que somos nosotros mismos los que hacemos te ocurra para realizar un aprendizaje en concreto. Entiendo que, en este momento, leyendo este post, te asalten más dudas qué respuestas. Estás se irán desvelando a lo largo de las siguientes entradas. Agradezco tu tiempo y te deseo lo mejor para tus días. Un saludo.

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Nosotros, Marine y Julius

Marine y Julius somos mi pareja Xavi y yo en una vibración mucho más alta. En la actualidad, aunque este término con ellos que son atemporales suena gracioso, dicen que no tienen cuerpo físico como el nuestro.

 Nosotros los visualizamos como figuras de luz más o menos definidas y los hemos intuido en varias ocasiones.

Igual que yo me comunico con la Marina del pasado a través del espejo, los espejos son portales, y simplemente le digo que soy muy feliz. Ellos se comunican con nosotros de manera muy simple.

Así como la Marina del pasado, en momentos duros de su vida, sentía que le decían, “esto también pasara “, ellos, que somos nosotros en el futuro, nos hacen ver que la historia de nuestra vida y de nuestras vidas, tiene un final feliz, no importa lo que pase en los entreactos.

Al igual que yo envío mensajes de esperanza a la Marina del pasado, Marine y Julius, nos los envían no solo a Xavi y a mí, sino a todo aquel que quiera recibirlos, pues nos proporcionan mensajes para nuestros libros.

A veces no escucho estos mensajes de esperanza. Me pierdo en mis pensamientos negativos que bajan mi vibración, en mis miedos, pero en el fondo, aunque muy tenue, oigo esa vocecita que me dice, “soy feliz”, y es mi yo del futuro, la de dentro de un par de días, o la de dentro de muchas vidas como Marine, que me susurra, soy feliz.

Marine y L’Ancien Julius, son llamas gemelas, compañeros de muchas existencias, de muchas vidas. Marine es una alegre y sabia sacerdotisa que comparte su saber con los planetas con los que interactúa, de mil diferentes maneras.

Julius, es un ser atemporal, un pozo de ciencia, con mucha curiosidad y ganas de saber más y más.

¿Estos seres son reales o forman parte de mi imaginación?

Todo puede ser, pero con ellos siento paz y eso me gusta.

Os seguiré contando más cosas, si os apetece.

Marina Vidal, escritora de éxito y del amor.